La incógnita de mi pelo

Siempre que tengo un acontecimiento, y con acontecimiento englobo tanto una fiesta con amigos, como una comida de trabajo o incluso una boda, intento que mi pelo luzca como en las fotos. Ondulado y revuelto, con aquella onda deshecha que provoca el salitre y que a mi parecer, es tan favorecedora.

Sin embargo, y bajo mi desdicha, pocas son las ocasiones que lo consigo. Normalmente salgo de casa con rizos a lo Lola Flores, que mi novio siempre se encarga de remarcar lo poco que le gustan “Cariño es para que me aguante más el peinado”, y cuando no he llegado ni a la puerta del evento/fiesta/boda ya tengo el cabello liso cayendo sin gracia sobre mis hombros. Así una y otra vez.

Por eso, no entiendo el hecho de que cuando menos cuido mi cabello, menos lo lavo, y más sal marina incorporo entre sus mechones resecos por el sol, más bonito luzca mi pelo, más abundante mi melena y más voluminoso mi peinado.

Y con estas contradicciones que tiene la vida, y el acondicionador,  os dejo con estas fotos que hicimos en Hvar, momentos antes de ver el anochecer…

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Vestido de Stradivarius (s/s 15)
Bolso de Parfois (s/s 15)
Sandalias Camila’s Barcelona (s/s 16)
Pulseras Bijou Brigitte (s/s 16)

 

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Statu quo

Átate un pañuelo al cuello…como si no hubiera un mañana.

Si os gusta la moda, os habréis fijado que hay pequeños detalles que enaltecen un look. Este es el caso de los pañuelos. Y si pueden ser anudados al cuello mejor.

Así que para uno de mis paseos por Dubrovnik (como me cuesta escribir este nombre…) decidí resaltar mi incipiente moreno con un pañuelito rojo estampado que llevaba abandonado en un rincón de mi armario varios años… Sí. Un pañuelo con historia. Un pañuelo de mis tiempos de moza. Un pañuelo que, pobrecito mío, estaba condenado al olvido.

Recuerdo perfectamente  el día que hice la maleta para mi viaje por la Costa Dálmata… Bueno, quizá tengo este recuerdo tan fresco porque hace apenas 2 semanas del ansiado viaje. La cuestión es que mientras seleccionaba minuciosamente los atuendos que iba a lucir en mi viaje, me pareció que una diminuta prenda repleta de fresitas requería de mi atención. Así que, sin más preámbulos, armándome de una generosidad hasta ahora desconocida en mi, decidí hacerle un hueco en mi maleta. Cerré rauda y veloz la cremallera de la misma, no fuera luego a arrepentirme de desperdiciar tan preciado espacio maletil, y sin mirar atrás emprendí mi viaje a Croacia acompañada de mi pañuelito. Entiendo que al ponérmelo en una ocasión tan especial le devolví el status quo que merecía..

Ahora sólo espero que me perdone por el previo olvido, y me haga lucir tan bonita como en estas fotos. ¿Vosotras creéis que me habrá perdonado?

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Shorts de Zara (s/s 15)
Blusa de H&M  (s/s 15)
Zapatos Converse
Pulsera de Parfois
Gafas Persol (son de mi chico!)
Pañuelito protagonista ¿?